¡Fuera la Ira! Ya no la quiero en mi vida


Mientras sigamos intentando encontrar

el amor y la paz en el corazón de los demás,

significa que aún no hemos comprendido

que en nuestro propio corazón ya tenemos

lo que estamos buscando…


Cuarentena Sin Estrés Guía Diaria de Life Coaching y Arteterapia para pasar esta cuarentena libre de estrés, pensando en positivo y creciendo.

Reflexión Inicial: Fuera da Ira… ya no la quiero en mi vida! Ayer hablábamos de la importancia de conectar con el buen humor y la risa para gozar de buena salud, y siguiendo en esta misma línea, hoy me gustaría que habláramos un poco acerca del daño que nos crea el mal humor y la ira. La ira es la mayor enemiga de una vida tranquila, satisfecha y gratificante, porque destruye totalmente la capacidad de mantener unas relaciones significativas y hacer un buen trabajo con regularidad. La ira es un signo de que no eres consciente de quién eres en realidad, que no eres consciente de tu verdadera esencia, y de que algo está impidiéndote acceder a la paz de tu corazón. Para curar las cicatrices de la ira es esencial que vuelvas a descubrir la verdad sobre quién eres y que, en realidad, tu eres paz. Un gran número de estudios revela que la ira es muy perjudicial para nuestra salud y bienestar físico. Uno de estos estudios mostró que liberarse de la ira acumulada aliviaba y reducía el dolor crónico de espalda. Otro estudio mostró que las mujeres que intentaban desengancharse de alguna droga, recaían menos al practicar perdonar a los demás.

Y esto es porque nuestro cuerpo ha sido condicionado para afrontar cualquier situación que nos produzca estrés, ya sea la sirena de un coche o un conflicto en pareja, como si se tratara de un estado de crisis. Y en esos momentos nuestro cuerpo genera y secreta adrenalina y cortisol, las hormonas del estrés. El corazón se acelera, la respiración se vuelve más rápida y la mente va a 100 por hora. La liberación de azúcar que acompaña esta reacción activa los músculos y la tensión sanguínea se dispara; esto hace que uno sea más propenso a sufrir un infarto.

Este proceso no es perjudicial si la tensión o el sobresalto es breve y poco frecuente. Pero la agitación emocional que produce la ira y el rencor equivalen a estar teniendo constantemente accidentes y las hormonas acaban convirtiéndose en toxinas. El efecto depresor del cortisol sobre el sistema inmunológico se ha asociado con muchas enfermedades y dolencias serias. Según el profesor Stafford Lightman de la Universidad de Bristol, “el cortisol desgasta el cerebro y lleva a la atrofia celular y a la pérdida de memoria. También sube la tensión arterial y el nivel de azúcar en la sangre, endurece las arterias y fomenta las cardiopatías”. La ira no goza de buena prensa entre los médicos.

Piensa, tu eres el único que crea la ira que sientes. Aunque parezca que las acciones de otros son las responsables de tu estado emocional, en realidad el culpable es simplemente tu respuesta a esa persona o situación. Cada respuesta que creas puede ser una elección consciente. Lo que ocurre es que te olvidas de hacer esa elección. La ira significa que estás funcionando en piloto automático y dejando que tu subconsciente configure tus pensamientos y acciones.

Para liberarse del hábito de enojarte has de dar tres importantes pasos:

  • Comprender por qué la ira es tan poco sana.

  • Aceptar que eres responsable de tu ira, adquiera la forma que adquiera, en cualquier momento y situación.

  • Estar dispuesto a sacar a la luz, cuestionar y cambiar tu forma de pensar y de ver las cosas, ya que te está haciendo sufrir emocionalmente.

Piensa durante el día de hoy en esta afirmación:

“Me doy cuenta que la ira no es más que miedo. Ahora me libero de todos mis miedos”


Jornada 16.

Mi momento Anti Estrés: 3 Ejercicios para liberarse de la Ira


Antes de practicar los ejercicios que te propondré a continuación es IMPORTANTE que tengas en cuenta estas instrucciones básicas: 





  • No practiques los ejercicios 1 y 3 cuando tengas una lesión o impedimento físico contraindicado.

  • Apaga el móvil y asegúrate de que nadie te molestará.

  • Realiza los ejercicios reservándote un tiempo suficiente para poder terminarlos y dejar que sigan su curso natural. Si los interrumpes antes, es posible que sientas más ira.

  • Hazlos en un espacio de intimidad y privacidad donde nadie te moleste, para que puedas sentirte libre de expresar tus sentimientos.

  • Si aparecen pensamientos y sentimientos mal considerados en tu sociedad, como: “Te odio”, ten en cuenta que son habituales y que, generalmente, no tienen un significado literal. Es un  modo de manifestar la ira intensa de ese momento. Cuando recuperes el equilibrio y disminuya tu ira, ese pensamiento seguramente desaparecerá; pero si intentas reprimir estas expresiones

  • RECUERDA: estás a solas descargando tu ira para estar mejor contigo, las personas que te enfadan y el mundo.

  • No hagas estos ejercicios antes de ir a dormir, para evitar una activación que podría dificultarte conciliar el sueño.

  • Ten en cuenta que cada persona tiene sus preferencias, así que después de probar los ejercicios escoge los que mejor te vayan.

  • Experimenta y práctica con continuidad para obtener un beneficio para tu bienestar.


Preliminares 1. Haz una lista de las situaciones actuales y de las personas que te encolerizan, enfadan o te provocan ira. 2. Para realizar los ejercicios que vienen a continuación, elige una persona o situación para la que quieras disminuir tu ira; o bien trabaja con la ira que estés sintiendo en este mismo momento. 3. Elige uno de los tres ejercicios que encontrarás a continuación y ponlo en práctica.  

1. Golpeteo sobre los muslos

  • Quítate anillos y pulseras y demás abalorios que puedas llevar en las manos y antebrazos.

  • Siéntate hacia adelante en una silla sin reposabrazos.

  • Apoya tus antebrazos y el dorso de tus manos sobre tus muslos.

  • Empieza un golpeteo con los antebrazos y dorso de las manos, manteniendo los codos sobre tus muslos y especialmente con el último tercio de tus antebrazos y manos.

  • Deja que este movimiento cobre la intensidad que vayas necesitando, sin llegar a hacerte daño, mientras gruñes, gritas, maldices la situación, o incluso profieres insultos… eso sí, siempre en voz alta, para que salga lo que llevas dentro y no se quede en ti corroyéndote de ira.

  • Sigue así hasta que te sientas mejor.


2. Visualizando al enemigo

  • De pie o caminando en una habitación a solas, imagina ante ti la situación o a la persona que te provoca ira. Consulta tu lista y elige lo que prefieras trabajar.

  • Di todo lo que le tengas que decir, siempre en voz alta, gritando incluso si es lo que te sale, gesticulando… y expón tus argumentos a este adversario de forma unilateral. Por supuesto, sin reprimir nada. Si se trata de una persona concreta, visualízala con todo el detalle que te permita tu imaginación o simplemente siéntela allí, y dile a la cara lo que tengas que decirle sin cortarte lo más mínimo.

  • Recuerda que saldrán pensamientos duros; pero luego tomarás conciencia de que no son realmente acordes a tus verdaderos sentimientos, sino la manifestación de tu ira en ese momento.

  • Sigue así hasta que te sientas mejor.

 

En última instancia, es más adecuado liberar tu ira de este modo que insultando a la persona a la que amas, a tu jefe o a un vecino con el que te encuentras a diario… o rompiendo cosas que te importan. Estas reacciones solo empeorarán el conflicto y la relación con el otro, ya que responderá de una manera que probablemente te generará más ira. 


Es posible que con más calma puedas plantearte cómo resolver los conflictos que te llenan de ira de una forma más efectiva que el enfado continuado o la ira intensa y descontrolada.


3. El cojín liberador

  • Siéntate en la parte delantera de una silla sin reposabrazos.

  • Pon un cojín que no sea demasiado blando sobre tu regazo. Es importante que tenga cierta firmeza.

  • Piensa en la persona o situación que te enfada o encoleriza y deja, como en las ocasiones anteriores, que surjan todos los pensamientos y palabras asociados con esta ira que sientes.

  • Cuando hayas entrado en contacto con tu ira, imagina que el cojín es esa persona o esa situación que tanto te alteran.

  • Golpea el cojín con todas tus fuerzas. Eso sí, siempre sin hacerte daño. Por ello, si tienes algún impedimento físico o lesión, espera a recuperarte. Si lo prefieres, puedes dar patadas al cojín o cogerlo con las manos y golpearlo contra la cama. Siempre en superficies blandas que no puedan romperse ni hacerte daño.

  • Desfógate todo lo que necesites.

  • No te prives de emitir sonidos, palabras de desahogo… deja que salgan en voz alta, incluso muy alta, y verbaliza así tus pensamientos, sentimientos y palabras de ira. Puedes utilizar tacos, lenguaje soez y políticamente incorrecto. De hecho, no solo tienes permiso para ello, sino que además es recomendable hacerlo si así surge de tu interior. Eso no te hace una mala persona.

  • No pares hasta sentir que te has desfogado y que tu ira y agresividad han disminuido notablemente y te sientes con más calma.


Consideraciones finales

Cómo has podido comprobar, se trata de darte permiso para dejar que tus sentimientos salgan libremente en un entorno seguro, por su privacidad y de tal modo que no hagas daño a terceras personas ni a ti.

Tus principales enemigos serán la culpabilidad por lo que has dicho y pensado, y el miedo a descontrolarte. No obstante, estos ejercicios están pensados para que puedas descargar tu ira sin descontrolarte después en la situación o ante la persona que te provoca ira, y no son significativos de tus verdaderos sentimientos.

De hecho, la ira nubla nuestra racionalidad y decimos y hacemos cosas de las que después nos arrepentimos, porque cuando estamos calmados nos damos cuenta de que realmente no pensamos así y que nuestra conducta ha estado fuera de lugar. Sin embargo, la herida que hemos causado, tardará mucho en curar.


Mi Momento Arteterapia: “Trabajando con Arcilla y Pintura para liberar la Ira”


Crear una escultura de arcilla de la ira

Objetivo: Expresar emociones negativas a través de la escultura.

Procedimiento: Una buena forma de expresar tus emociones negativas y en concreto la ira es materializándola a través de la arcilla. El momento indicado para realizar esta actividad será ese instante en el que estés enfadado por algo que te ha ocurrido. Simplemente coge la arcilla y expresa lo que sientes en ese momento dándole forma a la ira que sientes para posteriormente si lo ves necesario romperla y eliminarla completamente con ese hecho.

Material: arcilla y todos los materiales necesarios.


Pintar Lineas

Objetivo: Expresar la ira a través de las líneas

Procedimiento: Canaliza tus emociones a través de las líneas. Pon el rotulador sobre el folio y empieza a dibujar líneas, con un trazo continuado, sin levantarlo de la hoja, hasta que le des un formato.



“Mi momento bienestar”: 10 Pasos para tener Buen Humor cada día


Lo primero de todo: ¡no remolonear en la cama!: Levántate, y olvídate de posponer la alarma, pues esto sólo te hará dormir de nuevo, y continuar despertando 5 y 10 minutos después con la misma alarma, lo cual contribuirá a tu mal humor. Luego, terminarás por hacer todo de prisa, saldrás corriendo de la casa por haberte quedado haciendo nada en la cama. Finalmente te darás cuenta que esos minutos que trataste de sacarle al despertador en realidad no forman parte de un descanso productivo.


Bebe agua. Hidratarse por la mañana es importante, recuerda tomar un vaso de agua en ayunas, cada mañana, y verás lo bien que responde tu organismo. Pues, una de las razones por las cuales nos sentimos fatigados al levantarnos es por la deshidratación que ocurre en el cuerpo, después de muchas horas seguidas sin ingerir líquidos. Este pequeño vaso de agua te ayudará a sentirte más despierto, y te ayudará también a aliviar los ligeros dolores de cabeza que experimentamos algunas veces al despertar. Si no toleras el agua sola, a determinadas horas, le puedes añadir gotitas de limón para añadirle un toque de sabor.


Empieza haciendo algo que te gusta. Nada mejor que comenzar el día con algo que te gusta, bien sea leer el periódico, pasear a tu perro o regar las plantas. Iniciar el día haciendo algo que te encanta te ayudará a tener un estado mental positivo, y afrontar el día con mejor humor. Aunque no lo creas, una de las mejores cosas que podrías hacer es tener sexo matutino, ya que esto incentiva la producción de endorfinas, te llena de energía y te libera del estrés.


Deja entrar a la luz del sol. Si despiertas cuando ya ha salido el sol, abre las cortinas de tu cuarto y deja que la luz natural invada el ambiente. Desayuna también en una habitación donde penetre la luz natural, si te es posible puedes salir un momento al balcón. La luz del sol tiene efectos positivos ya que nos ayuda a mejorar el humor y a despertar. Es aconsejable que no duermas en habitaciones totalmente oscuras, ni bajes del todo la persiana, sino que aproveches la luz natural para despertarte poco a poco.


¡Desayuna bien! El desayuno es la comida más importante del día, así que regálate uno muy delicioso y saludable que te ayude a sentirte mejor desde la primera hora. Si sumamos a ello el placer que resulta de sentarse a comer, aprovecha este momento del día para hacerlo y que mejore tu buen humor. Incluye en tu desayuno alimentos que te proporcionen energía, tal como las frutas, la avena o los huevos, y evita los alimentos procesados o con azúcar.


Haz un poco de ejercicio. Ejercitarte durante la mañana tienen muchos beneficios, ya que te ayuda a acelerar el metabolismo, quemando calorías por el resto del día, y también te provee de energía y reduce el estrés. Piensa lo beneficioso que resulta entrenar por la mañana, pues después del trabajo sólo querrás ir a casa y relajarte.


¡Baila, baila, baila! La música posee un efecto estimulante en el cerebro como casi ninguna otra cosa. Cuando escuchamos canciones que nos gustan, éstas nos activan y nos hacen estar de buen humor, así que aprovecha este beneficio de la música. Selecciona canciones con ritmo y que sean optimistas y empieza tu día bailando.


Arréglate. Esta es una buena forma de regalarte un momento y darte un cariño a ti mismo. No lo hagas pensando en que los demás te verán guapo, sino hazlo sólo por sentirte a gusto contigo mismo. Esto no es egoísta ni frívolo, sino de un momento especial que te dedicas, así que preocúpate por tu imagen. Entre los primeros síntomas de la depresión está el hecho de que la persona deja de preocuparse por su aspecto. No se trata de maquillarte todos los días, si esto no te gusta, pero dúchate, regálate un momento para colocarte una crema hidratante en el cuerpo, cuida tu cabello, entre otras. Se trata de dedicarte un poco de tiempo en las mañanas para que cuides tu aspecto y te veas guapo. Salir de la casa con esa sensación te ayudará a sentirte con buen humor el resto del día.


No vayas con prisas. Sal con tiempo de tu casa para que tengas espacio de llegar al trabajo a tiempo, sin necesidad que ningún incidente pueda retrasarte y estresarte. Ir con prisa nos hace propensos a tener pequeños accidentes, tal como tropezar con algo u olvidar cosas importantes en casa, y esto es algo que sin duda puede arruinar el resto del día. Si vas andando o en coche, tómate unos minutos para tomar un café en un sitio especial, procura no procrastinar, y podrás hacer las cosas con tiempo, y de forma tranquila.


Dale a las cosas la importancia que se merecen a través del lenguaje. Algunas cosas, como perder el autobús u olvidar el cargador en casa, tendemos a manejarlo como situaciones extremas, especialmente a través del lenguaje o expresiones que utilizamos para narrarlas, así que aprende a relativizar, también con tu lenguaje.


Como ves, tener buen humor cuando te levantas influirá en cómo va a ir encaminado tu día. Si te despiertas pensando en positivo y aplicando todos estos consejos, te aseguro que serás más feliz y productivo. Pero no solo está en juego tu felicidad, sino también la de aquellos que se relacionan contigo. ¿Qué dices entonces, merece la pena o no intentar seguir estos hábitos?


Mi Momento Life Workshop: Remedios Naturales para la Gastritis


La ansiedad, el estrés, la irritabilidad o mal genio, parecieran ser como aquel grito que hace eco en las paredes del estómago. Entonces se siente la quemazón o ardor, acompañado de pesadez, sensación de llenura, dolor y acidez, más conocida como la gastritis, una de las molestias más comunes y que más afecta la calidad de vida.


Los ocho mejores remedios caseros para la gastritis son

  • Seguir una dieta antiinflamatoria.

  • Tomar un suplemento de extracto de ajo.

  • Probar los probióticos.

  • Beber té verde con miel de manuka.

  • Beber jugo de Papa

  • Comer alimentos más ligeros.

  • Evitar fumar o usar demasiados analgésicos.

  • Reducir el estrés.


Hoy te vamos a enseñar como hacer el jugo de papa:


Un buen remedio casero para la gastritis con la papa es tomar el jugo puro de la papa en ayunas porque disminuye la acidez del estómago, disminuyendo la sensación de dolor y ardor, siendo eficaz contra la gastritis nerviosa, aguda o crónica.

Ingredientes: Papa; Rallador.


Modo de preparación

Pelar una papa y pasarla por un rallador fino. A continuación, se debe exprimir la papa rallada en un paño limpio o un tejido o presionarla en un colador fino.

El caldo que se extrae debe ser bebido puro y en ayunas, 30 minutos antes de las comidas principales o siempre que sienta los síntomas de la gastritis. Se puede diluir con agua o con jugo de zanahoria, pero no endulzarlo.

Mi Momento Reflexión: Conectando con mi Ira


Si necesitas trabajar la ira y el mal humor, antes de empezar este viaje, es necesario que pares un momento y reflexiones hasta que punto eres consciente de los temas que hemos tratado hoy (la ira, la paz interior y el perdón). De estos temas seguiremos hablando en próximos días, pero para ellos es necesario que ahora medites sobre cómo te sientes acerca de estos temas, ya que esto te ayudará a aceptar, captar y aplicar con más facilidad y eficiencia todos los ejercicios que estamos desarrollando.


  1. ¿Qué es la ira para ti?

  2. ¿Cómo describirías la forma más común de ira que sientes?

  3. ¿Qué es lo que más te hace enojar?

  4. ¿Crees que la ira es útil? si es así, ¿para qué te sirve?

  5. ¿Qué significa para ti la paz interior?

  6. ¿Cuándo te sientes más en paz contigo mismo?

  7. ¿Cómo crees que puedes crear paz interior en tu vida?

  8. ¿Por qué crees que a tanta gente le es difícil alcanzar la paz interior?

  9. ¿Qué significa perdonar a los demás?

  10. ¿Por qué crees que es tan difícil perdonar a los demás


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