Amarte a ti mismo.

Cuarentena Sin Estrés Guía Diaria de Life Coaching y Arteterapia para pasar esta cuarentena libre de estrés, pensando en positivo y creciendo.

Reflexión Inicial: El Amor por uno mismo:


¿Se puede decir que existe un egoísmo “bueno”? Quizás podríamos afirmar que sí. El egoísmo bueno, el verdadero, es sano y necesario y podríamos definirlo simplemente como la manera en la que se expresa el amor que alguien puede y debe sentir por sí mismo.

Demasiadas veces nos ocupamos, nos interesamos y nos importan aquellas personas que amamos, y es muy bueno que así sea. Pero ¿por qué no incluirnos en esa lista de personas amadas? Y si nos incluimos, ¿por qué no ocuparnos entonces con la misma diligencia de nosotros mismos? Si la autoestima es lo que piensas de ti mismo y eres libre de pensar lo que quieras, ¿por qué nos menospreciamos?

La respuesta se encuentra en el hecho que generalmente nos encontramos en confrontación entre nuestra naturaleza más instintiva y esencial (lo que quisiéramos hacer naturalmente) y lo que nos han enseñado que es lo correcto, lo que corresponde, y aprendimos a negociar con nosotros mismos estas dos tendencias. Muy probablemente cuando éramos niños, nuestro miedo al abandono nos obligó a olvidar la idea de privilegiarnos porque intuimos que, a cambio de nuestro sacrificio, el entorno seguiría garantizándonos su cuidado, su amor y su valoración. Pero es importante tener claro que si bien en ese momento éramos demasiados pequeños para poder hacer otra cosa, hoy como adultos deberíamos aceptar que esto ya no es necesario. Hoy podemos permitirnos aprender a ser quienes somos, y refugiarnos en ese sano egoísmo del que hablamos.

Ojo que no nos estamos refiriendo en ningún momento al egoísmo dañino que plantea una postura en hacer todo lo que me apetece y además que todos hagan lo que se te apetece. Esto es bien diferente. El malsano egoísmo es el falso amor por sí mismos que proclaman los que son incapaces de comprometerse. En cambio el auténtico egoísmo sano es el de los que encuentran, a partir de su capacidad de amarse, más espacio y más formas de amar al prójimo. Porque el resultado de ser sanamente egoístas y aprender a amarse a uno mismo es justamente el inverso al esperado: no habría más encierro de las personas en sí mismas, sino más apertura y más entrega. Y esto es así porque para ser adultos sanos, que descubren más prontamente el placer de ayudar, la satisfacción de ser solidario y la necesidad de llegar con su amor más y más lejos, tenemos que tener un buen nivel de autoestima y una declaración de libertad para estar donde decidamos estar, pensar lo que decidamos pensar, elegir decirlo o callarlo, sentir como hemos decidido sentirnos y siempre haciéndonos responsables de los resultados que obtengamos y pagando los precios de nuestras propias desiciones.

Nunca tendrás autoestima si piensas negativamente acerca de ti. La autoestima no es más que sentirse bien con uno mismo, y cuando lo haces, desarrollas confianza. La confianza forja la autoestima y, así, una cosa se nutre de la otra.

Naciste con mucha confianza. Viniste a este mundo sabiendo lo maravilloso que eres. Cuando eras un bebé eras perfecto, y es por eso que quiero que a partir de ahora, cuando te mires al espejo veas a ese ser perfecto que continúa habitando en ti. Te darás cuenta de que a medida que aumenta el amor hacia ti mismo, también lo hara tu respeto, y cualquier cambio que creas que has de realizar será más fácil de llevar a cabo cuando sepas que es lo correcto para ti. El amor nunca está fuera de nosotros, siempre está en nuestro interior. Elige nuevos pensamientos para ti y también nuevas palabras para decirte lo estupendo que eres y para realizar que te mereces todo el bien que la vida pueda ofrecerte.

Piensa durante el día de hoy en esta afirmación:

“Me amo tal como soy. Ya no aspiro a ser perfecto para amarme”.

Jornada 6. Mi Momento Antiestrés: “Escritura Creativa”.


La escritura exige reflexión, elegir palabras, construir frases con sentido… Sin entrar en la razón, la escritura creativa te ofrece una ventana donde aflora lo más profundo de tu ser de manera espontánea. Siguiendo el ejercico que te proponemos, plasma en el papel lo que vaya surgiendo, tus emociones, tu deseo de expresarte, de comunicarte, de sorporenderte. Lo importante es desarrollar y manifestar tu sentido creativo. , te ofrecemosImaginar es crear. ¡Empecemos!


  • Selecciona dos palabras cuyo significado te llamen la atención, o cuya musicalidad te resulte sugerente: dulzura, amargura, alegría, bondad, crepúsculo, tristeza, paisaje, amar, partir, libertad, reducir, abandono, compartir, olvidar, devenir, pasado, crecer. Puedes elegir otras por supuesto.

  • Para cada una de las dos palabras que elegiste, busca tres más por asociación de ideas (qué te hacen pensar, su significado exacto…) Ya tienes 8 palabras.

  • Define unos objetivos que desearías alcanzar, como por ejemplo: reanudar contacto, encontrar la sabiduría, autoconocerme, ser amado, amar, etc.

  • Elige a continuación dos tipos de emociones que te gusten y dos que te desagraden.

  • Por asociación de ideas, elige dos lugares que conozcas y que corresponderían a las ocho palabras seleccionadas: una calle, una ciudad, un paisaje, un mundo imaginario, un sitio agradable o desagradable…

  • Asocia personas allegadas a ti, de las que te apetece hablar.

  • A partir de estos elementos que has elegido tú mismo, escribe una historia en la que puedas proyectarte. Escribe respetando el objetivo que te has propuesto alcanzar y siguiendo un esquema: presentación, elemento desencadenante, desarrollo de la historia y final. Realiza este ejercicio en dos páginas.

Momento Arteterapia: “Comprender el Camino del Laberinto”

En nuestra reflexión inicial de hoy, hablábamos de como la lucha que discurre en nuestro interior entre lo que quisiéramos hacer y ser versus lo que “deberíamos” hacer y ser nos impide muchas veces conocernos a nosotros mismos a profundidad, amarnos y aceptarnos como somos. La única manera de aprender a amarnos a nosotros mismos es conociéndonos a profundidad y aceptándonos con amor tal y como somos.

El laberinto es un símbolo universal que encontramos en todas las épocas y civilizaciones. ¿Por qué? Porque nos conecta con esa búsqueda que da sentido a nuestra vida, con lo que nos mueve… Y con todas las dificultades que se nos presentan en nuestro intento de alcanzarlo. Pero, ¿qué es un laberinto?  Es un complejo enredo del espacio alrededor de un centro, una elaborada complicación del camino que puede tener por finalidad proteger el centro o evitar que algo -o alguien- salga de él. El laberinto, en este sentido, es un diagrama de contemplación que nos pone en contacto con el camino del autodescubrimiento, con la vía espiritual, con el peregrinaje, con el acceso a lo más profundo del alma, con la búsqueda de la Identidad Última, del corazón.

El laberinto nos describe sin palabras el proceso de con-centración que supone prestar atención al centro en medio de los mil caminos de sensaciones, emociones, ideas y otras distracciones que tratar de conducirnos por senderos sin salida.  El laberinto  nos indica el camino de purificación, lleno de pruebas iniciáticas, que deberemos recorrer si queremos alcanzar el santuario interior en el que se reside lo más valioso de nuestra naturaleza protegido, en más de una ocasión, por el terrible y feroz minotauro.

En esta ocasión, te proponemos el Laberinto de la Catedral de Chartres como un ejercicio de autoconocimiento. Avanza hacia el centro del laberinto con colores cálidos (rojo, naranja, amarillo) y termina en el centro con colores fríos (verde, azul, violeta). Mientras lo haces, medita en esta frase: “la mayor verdad que podemos descubrir un día es que basta amar y ser amado”. Al terminar, escribe unas líneas que simbolicen el permanecer a la escucha del mundo interior.


“Mi Camino de Bienestar”: Alejando las ideas pesimistas


  • Coge una hoja en blanco, y escribe aquellos pensamientos parásitos que no permiten que te ames incondicionalmente. Aquellos defectos que crees que tienes y que no te dejan tener una relación sana contigo mismo.

  • Visualízalas y luego coge la hoja y estrújala con fuerza.

  • Pon toda tu energía en este gesto y tira el papel a a basura, levantando acta mental de que te has liberado de estos malos pensamientos que no te dejan avanzar.

  • Hazlo con todos tus pensamientos negativos hacia ti mismo. Mientras lo haces medita en esta frase: “mi autoestima es alta porque honro a mi persona”.


Life Workshop - Mi espacio de Taller de Vida”: Los colores que llevas


Los colores que llevas reflejan quién eres, cómo te sientes y lo que quieres decir. Es lo que trasmites muchas veces sin ser consciente de ello. El día de hoy, luego de estudiar un poquito la psicología del color, viste con un color que te evoque todo ese amor, ese respeto y esa aceptación hacia ti mismo que quieres honrar y trabajar.


Analicemos brevemente que dicen los colores de ti:


  • Rojo: Dinamismo y vitalidad. Necesidad de calor, pasión en el ámbito del carácter.

  • Naranja: Optimismo, emociones compartidas, buen humor.

  • Amarillo: Desarrollo del intelecto, de lo mental. También puede enviar un mensaje de lujo y prosperidad.

  • Verde: Benevolencia, anhelo de corazón, de vitalidad y equilibrio. Es aconsejable llevarlo si deseas emprender un proyecto o iniciar una actividad.

  • Azul: Voluntad de orden, de tranquilidad, deseo de creatividad práctica.

  • Violeta: Deseo de búsqueda personal, espiritual, de trabajo en el inconsciente. Cierta forma de austeridad y discreción.

  • Gris: Transmite el mensaje de una persona servicial, que sirve más a los otros que a si misma. El término “servidor” sería el apropiado.

  • Blanco: En un “no color” que da más dimensión a las personas que lo llevan. Símbolo de pureza, lealtad y compromiso.

  • Negro: Absorbe, da seguridad y favorece la concentración; da la impresión de una voluntad de poder sobre quién lo mira.

Tip: Dos extremos no complementarios en el ámbito de los colores envían un mensaje confuso de ti. Cuando lleves un solo color, no dudes en realzar su belleza con un accesorio de color complementario.



“Momento Reflexión”: ¡Me amo porque soy único!


Todo el mundo es diferente y todo el mundo es único. ¡Acepta esa unicidad en ti!

Ser único es aceptar con tolerancia la propia diferencia, es también permitir las de los demás.

Ser único es comprender que esta singularidad, lejos de dañarnos, hace de nosotros una de las piezas del puzzle de la humanidad, sirviendo cada uno al mundo a partir de su vocación y de sus aptitudes.


Nombra, en cada pétalo, las habilidades y las fuerzas que puedes ofrecerle hoy al universo:


¡Hasta Mañana!



4 vistas

Todos los Derechos Reservados: HEALTHY SPOT